Antes de que su nombre apareciera en homenajes y salas de lectura, Francisca García Batlle ya había hecho de Coatepec un escenario. Escribía, organizaba funciones, enseñaba y participaba en la vida del municipio. Su firma más conocida, Pacona, pertenece a una mujer que reunió la poesía, el teatro y la educación en una misma trayectoria.

Nació en Coatepec el 23 de mayo de 1905 y murió en 1953. Recordarla permite conocer una faceta del pueblo que va más allá de las fachadas y los cafetales: la de las mujeres que impulsaron la cultura desde las aulas, las compañías teatrales y el gobierno local.

UNA CREADORA QUE TAMBIÉN LEVANTABA EL TELÓN

Pacona fue dramaturga, actriz, directora y productora escénica. Su trabajo no terminaba al escribir un libreto: también participaba en el esfuerzo colectivo necesario para llevarlo al público. El teatro era una actividad sostenida entre personas, ensayos y funciones.

En mayo de 1926 se estrenó Ilusión, una de sus obras. Entre los títulos conservados de su producción aparecen Cántaro, La Estrella de Belem y El regalo de la Casa Lyz. Esa diversidad revela una autora con una actividad escénica más amplia de lo que su fama actual podría hacer pensar.

También participó en una compañía itinerante que utilizaba el ferrocarril conocido como El Piojito para ofrecer funciones en localidades de la región. La imagen resulta especialmente sugerente para el viajero: el tren llevaba pasajeros y mercancías, pero también transportaba cultura.

LA MAESTRA Y LA POETA

Su formación combinó música y pedagogía. Trabajó en educación infantil y dirigió un jardín de niños en Altotonga. En 1950 fundó otro en Coatepec, dentro de la Escuela Cantonal Benito Juárez.

En esa vocación, las artes tenían un lugar concreto. La música, la palabra y la representación podían formar parte de la experiencia escolar, en vez de quedar reservadas a los espectáculos de los adultos. Su trayectoria conecta el salón de clases con el escenario de una manera especialmente fértil.

En 1952 publicó Los treinta poemas del viaje. El libro ofrece una entrada a su escritura poética y recuerda que Pacona también construyó una obra para la lectura, además de los textos destinados a ser representados.

UNA MUJER EN EL AYUNTAMIENTO

En 1952 se convirtió en la primera regidora de Coatepec. Su participación municipal forma parte de la historia de las mujeres que ocuparon responsabilidades públicas antes del reconocimiento del sufragio femenino federal de 1953.

Su legado permite mirar al Coatepec del siglo XX desde una pregunta distinta: quiénes conseguían reunir a la comunidad para enseñar, crear y participar. Pacona estuvo en esos tres espacios. Conocer su nombre añade al paseo por el pueblo una historia de iniciativa cultural y presencia femenina que merece ocupar un lugar propio.